13 de noviembre de 2008

TIRITAS VS. OUTFIT

Todos aquellos que me conocen bien saben que yo no tengo gusto. Es así. Verdad de la buena como dirían los de YOIGO. Toda mi vida me he dedicado a cubrir mis miserias de una forma poco metódica y con los consabidos resultados.
Normalmente me obsesiono con un elemento ya sea de calzado, ropa o complementos y hago hasta lo imposible para conseguirlo. Desde que era adolescente recurría a todo tipo de ahorros, chambas o artimañas para hacerme de esa boina peludita de color blanco impóluto o de esos jeans con corte de cigarro que simulaban un desteñido camuflaje; una vez en mi poder el preciado elemento "guardarroperil", trataba de combinarlo un tanto a la fuerza con cualquiera de las siguientes opciones:

a) la ropa que mi mamá o algún familiar me regalaba, lo cual implicaba SIEMPRE que me iba a quedar grande, iba a ser del color odiado en ese momento, tendría el corte preciso que hace que mi pecho se vea pequeño y las caderas demasiado anchas (así, como un tin larín) o diría "Cancún" con un estampado de delfines retozones.
b) algún complemento estrafalario robado, donado o regalado de mi hermana
c) uno que otro trapito piadoso que mis amigas me hacían llegar a ver si ahora sí le atinaba al modelito.

Como resultado, yo acababa viéndome siempre de una forma que los más educados acabaron por definir como "está chido aunque yo nunca me lo pondría" (aunque sé que en realidad querían decir WTF!), pero lo más curioso es que cualquier intento por hacer lo contrario siempre daba una versión plástica de mí, simplemente algo fallaba, no se veía natural.

En la vorágine de emoción que me ha traído mi nueva vida, olvidé estas verdades y permití la entrada en mi vida a un alma caritativa que se empeña en que yo combine... o por lo menos no contraste. Sus esfuerzos parecían estar dando frutos pero el otro día me miré de reojo en el cristal de un restaurante (no finjan, ustedes también lo hacen) y lo que vi fue una versión sintética de mí que daban ganas de echarse a reír, hasta peinadito a la "Ángel de Charly" tenía.

Así que me he propuesto volver a mi no-técnica original. Lo siento por los que estaban descansando la vista, tendrán que volver a acostumbrarse a mis modas inventadas (esas en las que una dice "está de moda" y todo mundo piensa "¿en dónde? ¿en mamarracholandia?), a mis melenas incomprendidas y mi ropa interior inapropiada (sí, hasta esa se ve criticada en el mundo de la mujer. Hay que joderse.)

3 comentarios:

Mariana dijo...

Aldonz, te queremos asi, con pantalocnito blanco brillante (mas bien como aperladito) y blusita azul de terciopelo. Te queremos asi o tambien en etapa plastica (mas como al natural pero igual). Tu cabello dejalo natural, es super lindo, ay si no charlie's anagels. Te extrano :)

Astro dijo...

Tal vez desastres y extravagancias como las que puse en el post y la que tú recordaste aquí (¿cómo no me acordé? además iba coronado con un peinado de trencitas medio raro) son los que me dan a querer. Lástima que las demás no se atrevan a venir a leerlo y dar testimonio de los hechos, jeje. Un beso, espero no estés muriendo de frío.

Karla dijo...

Pero que importa si de todas maneras de queremos aparte es tu personalidad. Sólo que si hay unos outfits inolvidables cuando ibamos en la prepa o como olvidar la playerita café que sale en todas las fotos y hasta en las fotos de un día antes de tu boda
Pero con su ropa descombinada o con tus peinadas te queremos porque eres la mejor amiga del mundo
Te quiero y te extraño