9 de julio de 2009

Murphy's law

Mi dignidad está en el suelo. Sí, tal cual. Ahí la dejé al derrapar con la bici, en perfecto ángulo de 90º, caer sin meter ni las manos y emitir un sonoro "clonk" al golpear mi cabeza con el pavimento.

Afortunadamente llevaba el pelo suelto y se me enmarañó en los ojos. Así no pude ver las primeras reacciones de los transeúntes y disfruté por unos segundos del anonimato.
La gente -bien linda ella, por cierto- corrió a ayudarme y a preguntarme si estaba bien. Un chico fortachón me levantó del suelo como pudo (ay, Señor, ¡gracias por haberme inspirado hoy a no ponerme falda!). Una señora con paraguas me ayudó a levantar la bici y me regaló sus kleenex para que me limpiara un poquito... porque pues tenía un poco de barro y mugre por todos lados.

¿Olvidé mencionar que hoy cayó un diluvio en Barcelona? No podía fallar. Por primera vez en mi vida decido irme derechita del gimnasio a la oficina de Amnistía y ¡miren cómo me paga el destino mis esfuerzos de optimizar el tiempo!

Obviamente cuando agarré la bici no llovía. Cuando llevaba un par de calles empezó lo que parecía una leve lluvia coquetona, pero al cabo de unos minutos se convirtió en una lluvia propia del monzón y me empapó de pies a cabeza. "Mojada pero deportiva" yo pensé "además, es una buena manera de demostrarle a mi amorcito que sí soy todo terreno y que no debería temer emprender aventuras ecoturísticas conmigo"... y tómala barbón!! Suelo, lodo, pelos, raspones... hasta una piedra se me enterró en la mano, misma que luego me ayudaron a sacar mis amables compañeros de Amnistía. Por supuesto, mientras me la sacaban acá bien hard core yo ni gestos hice, porque insisto en demostrar que soy una ruda floresota de asfalto... aunque como dice la Shakira "hips don't lie" y ahora mismo el dolor de mi mandarriada cadera me está matando. Sniff!

1 comentario:

Chesquito dijo...

Ya quisiera haber sido yo la que se estrellara en esa banqueta!
Cualquier cosa es mejor que estar aquí!
Te extraño, muas! ;)